La fantasía abandonada de la (co)razón produce monstruos imposibles: unida con ella es madre de las artes y origen de las maravillas
FRANCISCO DE GOYA
 
 
“(Con qué hilo, lo ha de decir el tiempo,
si endeble o fuerte)”
MARINA TSVIETÁIEVA  
“Poema del fin”
 
 
 
Históricamente, el discurso de la ausencia lo pronuncia la Mujer: la Mujer es sedentaria, el Hombre es cazador, viajero; la Mujer es fiel (espera), el Hombre es rondador (navega, rúa). Es la Mujer quien da forma a la ausencia, quien elabora su ficción, puesto que tiene el tiempo para ello; teje y canta; las Hilanderas, los Cantos de tejedoras dicen a la vez la inmovilidad (por el ronroneo del Torno de hilar) y la ausencia (a lo lejos, ritmos de viaje, marejadas, cabalgatas). Se dice de ello que en todo hombre que dice la ausencia del otro, lo femenino se declara: este hombre que espera y que sufre, está milagrosamente feminizado. Un hombre no está feminizado porque sea invertido, sino por estar enamorado. (Mito y utopía: el origen ha permanecido, el porvenir pertenecerá a los sujetos en quienes existe lo femenino)
ROLAND BARTHES        
“Fragmentos de un discurso amoroso”
 
 
Mariana Bernardo (Gijón, 1984) es una jovencísima artista, Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla en la especialidad de grabado y diseño gráfico, que ya ha participado con nosotros en alguna que otra exposición colectiva y fue seleccionada para acudir con la galería a la AFFORDABLE ART FAIR, feria en Londres, a la que acudimos en el año 2011. A pesar de su juventud es poseedora de un envidiable currículo y se presenta ahora por primera vez, con una exposición individual, en una Galería de Arte privada.

Mariana Bernardo pertenece a esa rama de creadoras a las que ahora se suele etiquetar como artistas multidisciplinares y es que se mueve con criterio en la utilización de diferentes técnicas para plasmar sus obras; fotografía, obra gráfica (grabado, serigrafía), dibujo, pequeñas instalaciones o intervenciones sobre objetos cotidianos o cualquier otra manera de trabajar que le sirva para plasmar su idea.

No es la obra de Mariana algo que surja del azar, se detecta en su trabajo una reflexión previa y una decisión meditada a la hora de crear cada una de sus propuestas, cada una de sus series. Siempre con un discurso, un vínculo que las une, las complementa.
Tiene en su manera de afrontar cada pieza, una exquisita meticulosidad, una limpieza y frescura que trasmite al observador el cariño, aún más, la pasión por un oficio… el de contadora de historias visuales que hablan de amor, sentimientos, inquietudes vitales y propósitos de enmienda.
Género e identidad, lucha por el camino propio. Mariana Bernardo no se esconde, en cuanto se observa, su obra se sabe de mujer, de una mujer a la que se puede adjetivar, sin ninguna duda, de artista.
M.R.N
 
El mundo se desmorona y nosotros nos enamoramos” le decía Ilsa Lazlo a Rick Blaine en Casablanca, mi trabajo siempre centrado en el amor y sus desencantos como parte más universal de nosotros mismos, ahora se ve ensombrecido por La espera. Penélope representaba a la mujer romántica que espera fielmente, pero poco a poco ese modelo se ha ido leyendo como independencia, inteligencia, cuestionamiento del yo y del destino a través de la construcción femenina de la propia historia materializada en el acto de tejer.
 
Vajillas de juguete, comida de plástico, biberones mágicos. La imitación mediante el juego del mundo de los adultos se ve limitada, y crea monstruos frustrados con listas ficticias de qué hacer antes de los 30. Con el sueldo mensual que nunca llega, el matrimonio como vía de escape hipotecada y la pareja como aprobación social.
 
Monstruos enamorados que se alimentan con lo que podría ser pero no se lo pueden permitir.
MARIANA BERNARDO

 


Reseñas sobre esta exposición en prensa y web
 
Esta exposición se podrá visitar hasta el día 27 de febrero entre las 11 y las 14, por las mañanas y de 18 a 21 por las tardes, odos los días de la semana excepto los domingos.